miércoles, mayo 02, 2007

La Plaza de Tiananmen

Después de instalarnos en el hotel, pusimos rumbo a la Plaza de Tiananmen, la que dicen es la mayor del mundo. Google dice que la zona adosada tiene ochocientos metros de largo por trescientos de ancho. Llegamos a la plaza por el norte, después de haber recorrido el perímetro sudeste de la Ciudad Prohibida , y atravesado el parque de ZhongShan y el Palacio de los Trabajadores .

La puerta sur de la Ciudad Prohibida es impresionante, enorme y ya te va dando una idea de lo que hay ahí dentro. Decidimos dejar la visita para más tarde y ver primero la plaza de Tiananmen y comer algo, no siendo fácil encontrar restaurantes a menos de un kilómetro.

Retrato de Mao en la Ciudad ProhibidaPuerta de entrada a la ciudad Prohibida

Estaba llena de gente, pero con lo grande que es no lo parece. Dicen que hay muchos policías de incógnito patrullando y velando por que no haya incidentes debido a las manifestaciones del año 89. La verdad es que el tamaño impresiona, pareces una hormiguita en un desierto.

El Mausoleo de Mao.

Según íbamos paseando por la plaza vimos como montones de gente se cuadraban perfectamente en filas de a cuatro para hacer la visita al mausoleo de Mao. Un hombrecillo nos salió al paso y apresurado nos dice: “¿vais al Mausoleo?” nosotros no le contestamos inmediatamente y el tío ya nos estaba diciendo que fuéramos deprisa, que no había tiempo. Pronto nos encontramos corriendo detrás del hombrecillo que sabía donde estaba la taquilla de las entradas y que amablemente nos acompañaba… a toda prisa soltamos en consigna la cámaras de fotos y bolsos, que no se pueden llevar, y pagamos las entradas. Pudimos darnos cuenta en ese momento del ardid del pequeño hombrecillo que ya pedía a gritos su propina… en fin, teníamos tiempo de sobra pero caímos como niños :). El personaje se fue a buscar otros guiris a los que hacer correr inútilmente y nosotros fuimos a formar en la cola.

Duración de la visita: ni tres minutos . Te llevan a toda prisa hasta ver la caja en la que tienen a Mao, cuya figura no sabes si es real o se trata de esa estatua de cera de la que tanto se habla. Cuando gastas tus cinco segundos en ver la urna de cristal con el cuerpo, te sacan inmediatamente del lugar y se acaba la visita. Eso sí, puedes comprar una rosa y dejarla en un altar.

Gran Salón del Pueblo

Este enorme edificio se encuentra en el lateral oeste de la plaza y actualmente aloja el Congreso de China . Nosotros le veníamos buscando porque es el famoso lugar que se retrata en el billete de 100 yuanes , el billete de mayor valor, 10€, y allí estábamos nosotros para sacar una instantánea.

Gran Salon del Pueblo en BeijingMonumento a los Héroes en Tiananmen

Después de vueltas y más vueltas, decidimos ir a la ciudad Prohibida, pero no hubo suerte y al ser más tarde de las 15.30 ya no pudimos comprar entradas así que decidimos coger un taxi al Templo del Cielo en un intento desesperado de visitar algo más que la vasta plaza…pero tampoco hubo fortuna y el palacio había cerrado. ¿Qué podemos hacer en Beijing a partir de las 17? Pues ir al mercado de copias, esta vez al Hong Qiao Market que se ve en la foto, está en la esquina noreste del recinto que rodea el Templo del cielo. Es un gran edificio con varias plantas en las que se pueden encontrar las famosas perlas a precios muy bajos, si sabes regatear claro. Nos dedicamos a comprar relojes y pulseritas de perlas, así como a ver algunos de los nuevos modelos de North Face y Columbia para ropa de esquiar…en pocos días esperamos ofreceros un especial mercado de falsificaciones, para dejar claro donde están y más o menos que precios se pueden sacar.

Mercado de Copias en Beijing

Cuando ya nos echaron de allí, volvimos al hotel y nos fijamos que en nuestra misma calle DongHuaMen , había infinidad de puestecitos para comer de pinchitos y de raciones rápidas de fideos y raviolis. Los pinchos van desde cordero, cerdo, y otras carnes hasta los más extraños insectos ensartados en palos como escorpiones, gusanos gordos y feos, saltamontes, criadillas de cordero, serpiente , pasando por los simples pinchos de champiñones, berenjena, tofu y otras especialidades vegetarianas.

Tras el largo día nos retiramos a nuestros aposentos a descansar y hacer planes para el resto de los días en la capital.

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miércoles, abril 18, 2007

El Mercado de Copias (Fake Market)

El segundo día en Shanghai intentando hacer de guía de Rodrigo y Ana estuvo severamente marcado por las visitas al Mercado de Imitaciones , Mercado de Copias, Fake Market o como se le quiera llamar.

Quedamos como a las 12, mientras ellos se suponía que iban a visitar El Templo del Buda de Jade , nosotros descansaríamos un poco del estrés, además de comprar billetes de tren para volver a Hangzhou . Afortunadamente sólo tuvimos que protegernos de un par de personas que se querían colar y tras una rápida conversación teníamos billetes para las siete y para ellos para el siguiente martes por la mañana.

El albergue al que habíamos ido tenía de todo. Parada de metro, taquilla para comprar billetes de tren (la oficial), servicio de información bastante completo y baños muy limpios. Todo lo que se necesita y todo por 70 yuanes por persona. El albergue en cuestión está en la calle Wunning número 300 y pertenece a la cadena Utels .

El “jet lagg” causó estragos aquella noche y ni templo de jade ni nada. A las 12.30 salían del hotel dispuestos a darlo todo en el más “fake” de los mercados.

Para abrir boca fuimos primero a un gran centro comercial que está en la calle Nanjing Xilu (la parte oeste de la calle Nanjing). Allí encuentras de todo, tiendas de bolsos, zapatos y zapatillas, carteras, polos camisetas. En fin que arrasamos durante tres horas el lugar tanto para comprar algo para nosotros como para cubrir los encargos que venían de España. Compramos sin parar, salimos del mercado y nos fuimos, por supuesto, a otro mercado de imitaciones. Esta vez le tocó al más famoso actualmente, que es el que se encuentra dentro de la estación de metro del Shanghai Science and technology Museum en la línea 2.

El lugar es impresionante y merece la pena ir sólo para ver cómo está montado. Decenas de tiendecitas en principio normales esconden dobles fondos con auténticas “megastores” de la falsificación. Las comerciales, más que dependientas, regatean hasta el último yuán y miles de ardides se ponen en juego para sacar el máximo de los extranjeros que, viendo los precios tan baratos , no dejan de comprar y comprar. Parece que todo el mundo acaba contento siempre… Con el tiempo nos hemos hecho conocedores de estos lugares y tenemos desarrolladas nuestras propias tácticas que probablemente revelaremos en pocos días…

Llegamos a este lugar casi a las 17 y a las 18 nos teníamos que ir para no tener problemas con el tren. Dejamos una negociación de 12 relojes Bulgari a casi terminar que mi hermano se encargó de finalizar. No compréis relojes por más de 15 euros!!!!! Nunca!!!

Realmente cansados y con un par de cositas nuevas, nos volvimos a Hangzhou, ya con la mente puesta en la entrega del proyecto, la presentación y la marcha a Beijing.

Tren Hangzhou Shanghai

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lunes, enero 01, 2007

Shanghai, Iaeste e Imitaciones. Domingo 10/12/2006

Digamos que IAESTE China nos volvió a colocar un gol por la escuadra. ¿Podéis ayudarnos a hacer una cosa con los candidatos para el intercambio? Aceptamos, tontos de nosotros. Quedaron con nosotros a las 10 de la mañana, resulta que la actividad empezaba después de comer, no nos dieron la dirección exacta del sitio, teniendo que buscarla durante cuarenta minutos (era imposible sin indicaciones más precisas, como por ejemplo el edificio en el que estaba o la planta), luego nos retuvieron desinformados, diciendo que un poquito más para acabar pidiéndonos que hicieramos unos tests a los candidatos chinos... ¡qué cara tienen! En fin, acabaron invitándonos a comer y luego algunos de nuestro grupo se quedaron a hacer los tests... Con la indignación encima, decidimos irnos al mercado de imitaciones nuevamente a ahogar las penas. Allí nos esperaba el Thailandés.



Esta vez era el momento para Raquel, el poco tiempo que nos quedaba lo aprovechamos para comprar un abrigo (muy chulo, Columbia, jeje, por unos 19€), unos pantalones (marca 7, por unos 9,5€) y finalmente un par de juegos de palillos chinos con mantelitos, a dos euros cada pack de seis.

A las 16.20 nos fuimos para casa, a coger la maletas y subirnos en nuestro tren. Lo que nunca se nos olvidará de este tren es el personajillo que nos toco delante. Un chico, chino, hiperactivo que comratia asiento con su novi y el padre de ésta. No hace falta hablar chino para ver que el padre y él se llevaban mal. A Alfonso le estaba poniendo de los nervios, mucho. El tío no paraba de moverse, comer haciendo un ruido repugnante para toda la gente de alrededor, chillando, molestando a su novia, al pobre suegro, comiendo pipas y escupiéndolas a un metro de distancia. No le arrancamos la cabeza de milagro.
Hay que tener cuidado con los billetes que se compran. Por ejemplo, para la vuelta de Shanghai, pides billetes para Hangzhou, y recibes tu billete con los caracteres de la ciudad, sabiendo así que vas bien. Pero también te pueden dar para HangzhouDong. Dos chicos de aquí pensaron que este sitio era diferente ya que los caracteres son totalmente distintos. El tema es que HangzhouDong es la estación Este de tren, pero nunca estás seguro de que no sea una ciudad en la otra punta de la provincia o a medio camino... si no sabes nada de chino te pasa como a estos dos chicos, se asustaron y no cogieron el tren, intentaron comprar otro para las 9 de la tarde y resulta que el siguiente era a las 3 de la mañana...(ellos no lo saben todavía, siguen pensando que es otra ciudad, pero lo pasaron un pelín mal y no es cuestión de hundirles) Nosotros incluso sabiéndolo no estábamos del todo seguros....

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martes, diciembre 26, 2006

Arrasando Shanghai, Viernes.

Esperando un tren a Shanghai.
El miércoles en el trabajo y el jueves pasaron rápido, intentando hablar con la gente de Shanghai de Iaeste, que tienen un apartamento, y quedarnos a dormir allí. También empleamos algo de tiempo para comprar los billetes de tren, que el primer día estaban cerrados. Es curioso que no se puede comprar billetes de ida y vuelta, al menos en las oficinas oficiales de las estaciones de tren... además nunca estás completamente seguro de dónde puedes llegar. En fin preparativos y trabajo...no se puede contar nada más. Cogimos el tren puntualmente y llegamos a Shanghai, tomamos el metro y nos fuimos al apartamento de estos chicos, donde estuvimos hablando largo y tendido con una chica brasileña, Sandra y un chico Tailandés, Art. No nos dió tiempo a visitar a los papis, que estaban a unos 40 minutos de distancia del apartamento....pero a la mañana siguiente ya habíamos quedado en el hotel. También nos encontramos con una chica rusa, Yelena, que justo dejaba China ese día después de unos seis meses de aventura. Esta chica había sido muy maja con nosotros el fin de semana que llegamos al país...

¡Amigo, esto muy balato, buena calidad, no rompe!
Al día siguiente a las 9.00 ya estábamos en el hotel. Rodrigo y Maria, contentos de estar otra vez con nosotros, nos esperaban charlando con unos chicos catalanes que se habían encontrado en todas las ciudades. Tomamos todos tranquilamente el multidesayuno habitual, planificando también un poco cómo pasar el día. Había tres vertientes, los "nos da un poco igual", los "pararemos a ver algo turístico,no?" y lo "donde están los tres mercados de imitaciones?iremos a todos no?". Es fácil asignar los equipos, pero al final conseguimos una mezcla de todos.
Empezaríamos nuestra andanza yendo a la Plaza RenMin, conocida por nosotros como "La plaza de nuestra primera comida callejera". Vimos un poco los alrededores, con el teatro Shanghai, el museo de arte,... todo rodeado de los colosales rascacielos. Tomamos la calle Nanjing y llegamos al primer mercado de imitaciones. Con la Mari a la cabeza, irrumpimos con furia compradora. Los chinos podían notar el cambio en el ambiente y nos llamaban sin parar, pero sabíamos lo que queríamos, nuestro objetivo estaba claro: ¡La tienda de bolsos! Como todas las tiendas de este tipo tienen un falso fondo en la parte trasera que da a pequeños zulos en los que tienen de todo, de toooodooooo. Por un lado, las compradoras, que elegían los bolsos y carteras, por otro lado los negociadores. Un cruce de miradas entre Rodrigo y Alfonso fue suficiente: "regatearemos hasta que llore". Y casi llora, éramos cuatro contra uno en el zulo y apretamos las tuercas... pero nos dió un poco de pena y aflojamos la presión en la compra de las carteritas. Todos contentos. Divertido de verdad.


A la salida fuimos a negociar a la tienda de plumas, a cuya dependienta ya habíamos mareado bastante, casi durante un cuarto de hora... después vinieron los bolsos, los cinturones, los polos y los zapatos. Todos querían ser nuestros amigos, todos querían que Maria entrara en la tienda, todos no querían a Rodrigo, que cansaba hasta el último yuán. "Tacaño" decían algunos.
Salimos con tropecientas bolsas de basura, envoltorio oficial del mercado. Anda que no cantan, madre mía.

Siguiente parada, la torre JinMao, la cuarta en altura del mundo. No pudimos entrar en la parte más alta, conformándonos con las vistas de un piso 54, que no dejaban de ser impresionantes (aunque hayamos subido un par de veces). Teníamos hambre, unos hambre de comer y otros hambre de comprar algún detallito más. La furia nos envolvía de nuevo y tomamos rumbo al segundo mercado, sito en la estación de metro del Museo de Arte y Tecnología de Shanghai, en la línea dos, para más información. Sin embargo tuvimos que parar irremediablemente a comer y beber algo XD, una horita en una copia china del Starbucks y estábamos dispuestos para la acción.

De nuevo, tiendecitas con fondos falsos, algunas la superficie de la tienda "oficial" era cinco veces más pequeña que el zulo, siendo la última que vimos, un insulto a la inteligencia de un policía mediocre. El caso es que cayeron algún reloj, alguna bolsa de viaje, algún bolso más, etc. La verdad es que los precios son de risa, comparando con europa. Obviamente no es sólo la marca, que no se cobra aquí, sino que una calidad parecida sin marca en europa puede tener un precio bastante mayor... en fin, que si vienes a China hay que aprovechar, esto es parte del turismo.

Por último, la visita a el Bund y Pudong, la vista, una de las más famosas de China. Tuvimos oportuinidad de verla en todo su esplendor, como aquélla vez, con las luces a todo gas y lleno de vida. Es para no perdérselo.

Finalmente, volvimos al hotel a cenar, nuestra última cena "occidental" en unos meses. Además la última cena con familia en China, jooo. Después de cenar, a descansar de nuevo un poco en la habitación, comentando las jugadas clave, las estrategias elegidas y lo bien que nos lo habíamos pasado ese día.
Las despedidas, no son nuestro fuerte y, tal y como pasó hace dos meses con los padres de Raquel, nos fuimos bastante tristes. Un taxi y al apartamento de IAESTE. Nuestro camino sigue en China. Esta semana ha sido un lujazo, ójala pudiéramos repetir... ¿alguien se anima?

Sentimos no poner más fotos, son las únicas que tenemos aquí.

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